Como hacer que tus hijos coman verduras, frutas y alimentos que normalmente son rechazados? Te presentamos la manera de como hacerlo...
Piruletas de calabacín rebozado

El calabacín me encanta, la crema de calabacín, los calabacines rellenos, fritos,… Es uno de esos alimentos que admiten miles de preparaciones, muy económico y versátil. Pero es verdad que a veces cuesta que los más pequeños coman ciertas verduras, o que se animen a probarlas.
Lo que os traigo hoy en primer lugar es una deliciosa receta de calabacín rebozado, con mayonesa, parmesano y pan rallado, que os aseguro que les gustará a todos. Y además, presentada en forma de piruleta, terminará de convencer incluso a los más reticentes a tomar calabacín. ¿Qué os parece? Probadlo y me contáis! :)
Piruletas de calabacín rebozado
Ingredientes:
- 1 Calabacín grande
- 2 cucharadas de Mayonesa
- 2 cucharadas de pan rallado
- 3 cucharadas de parmesano rallado
- 1 cucharada de ajo en polvo
- 1 pizca de sal
- Palitos para galleta (que puedan hornearse). Puede hacerse con brochetas de madera, humedeciéndose antes de meterlas en el horno
Preparación:
Comenzamos precalentando el horno a 200º C. Lavamos y cortamos el calabacín en rodajas gruesas, como de un dedo. En un bol, mezclamos la mayonesa con 1 cucharada de parmesano en polvo. En otro bol, mezclamos el ajo, el pan rallado, la sal y el resto del parmesano rallado. Untamos cada rodaja de calabacín en mayonesa, una capa finita por ambos lados, y pasamos por el pan rallado, cubriendo bien. Vamos colocando las rodajas sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Colocamos los palitos con cuidado en cada rodaja de calabacín.
Introducimos en el horno, donde horneamos 10 minutos. Sacamos la bandeja, giramos las piruletas de calabacín, y horneamos otros 10 minutos para que se tuesten por el otro lado. Servimos inmediatamente (aunque también pueden comerse frías)
Gelatina de frutas y leche

Ya os hemos hablado de los beneficios de la gelatina. Si a esto le sumas que la gelatina es un alimento bajo en grasas, económico, y que se prepara con gran rapidez y de manera muy sencilla, poco más hay que añadir! La receta de hoy lleva gelatina de sabores, y una gelatina preparada con leche condensada. No tardaréis más de 20 minutos hacerla (sin contar los tiempos de espera) y además podréis adaptarla a los sabores o colores que os pida la ocasión!
Me encantan estas recetas que se preparan en un plis y no hace falta tener ningún conocimiento de cocina para prepararlas, y encima con este aspecto tan espectacular… espero que todos os animéis a probarla! Los ingredientes no pueden ser más sencillos, la gelatina puede prepararse en cualquier tipo de molde, incluso un bol de los que cualquiera tenemos en la cocina. Venga, corriendo a hacerla, que estas Navidades no puede faltar en la mesa unagelatina de leche y frutas como esta :)
Gelatina de leche y frutas
Ingredientes:
- 1 paquete de gelatina de fresa o frambuesa ( 2 sobres)
- 1 paquete de gelatina de manzana, kiwi o limón ( 2 sobres)
- 1 paquete de láminas de gelatina neutra (12 láminas, la cantidad necesaria para 1 litro de líquido)
- 1 bote grande de leche condensada (740 gr)
Preparación:
En primer lugar, vamos a preparar dos moldes rectangulares pequeños de aluminio, de los desechables, o dos tuppers, untándolos con un poco de aceite de girasol para que luego sea más fácil desmoldar la gelatina. Medidas aproximadas: 21×15 cm
Elaboramos la gelatina de sabores según las instrucciones del envase. En mi caso, comenzamos con la gelatina de fresa. Ponemos a hervir dos vasos de agua, cuando hierva agregamos el contenido de los dos sobres de gelatina, y removemos hasta su completa disolución. Agregamos otros dos vasos de agua fría, y removemos hasta que esté bien disuelto. Vertemos sobre el molde que hemos preparado, y dejamos en el frigorífico mínimo 3 horas, mejor de un día para otro. Repetimos estos pasos con la gelatina verde: de manzana, kiwi o limón. Si usamos gelatina de limón, agregaremos unas gotas de colorante verde a uno de los vasos de agua fría que añadimos a la gelatina.
Una vez solidificadas la gelatinas de sabores, las desmoldamos con cuidado, y con un cuchillo afilado que iremos mojando en agua caliente, cortamos en cuadrados. No hace falta que sean regulares. Mezclamos con cuidado ambas gelatinas.
Preparamos un molde de bundt, o cualquier otro tipo de molde que tengamos, como este de árbol de Navidad, untándolo con un poco de aceite de girasol para que resulte fácil de desmoldar. Colocamos los cuadrados de gelatina verde y roja repartidos en el molde, y seguimos preparando la gelatina de leche condensada.
Para ello ponemos a hidratar las 12 láminas de gelatina neutra en un bol con agua fría 5 minutos. Calentamos un vaso de agua hasta que hierva, lo ponemos en un bol amplio y agregamos las hojas de gelatina hidratadas y escurridas. Removemos hasta que se disuelvan completamente. Agregamos la leche condensada al bol donde hemos disuelto las hojas de gelatina (y no al revés o quedarán grumos) mientras que removemos continuamente. Dejamos enfriar a temperatura ambiente, unos 15 minutos, ya que si la ponemos caliente sobre la gelatina de sabores, disolverá los cubitos.
Vertemos la gelatina de leche condensada en el molde donde habíamos colocado previamente los cubitos de gelatina de colores. La leche condensada no debe superar el nivel de los cuadrados de gelatina de colores, ya que estos flotan, y si no la parte de abajo (que luego será la parte superior de nuestra gelatina) quedaría solo blanca. Dejamos enfriar en el frigorífico mínimo 3 horas, idealmente de un día para otro.
Para desmoldar, debería bastar con girar el molde, si es un molde de silicona lo haremos con gran facilidad, si el molde es duro puede costar un poco más. Si la gelatina no cae, podemos pasar con cuidado un cuchillo afilado por el borde, y frotar el molde por fuera con un paño caliente hasta que salga. Si aún así no sale, podemos sumergir el molde unos segundos en agua muy caliente.
Huevos fritos de fruta rellenos de queso

A veces, conseguir que nuestros hijos se coman la fruta es todo un reto, pero si se la presentamos de manera diferente, suelen aceptar encantados.
Ya os hablamos sobre un estudio que demostró que darles nombres divertidos a las verduras hacía que los niños pidieran más. Y en esa línea ¿qué tal si les proponemos a nuestros hijos comerse de postre unos huevos fritos dulces? En muchas casas españolas son todo un clásico.
Una receta muy sencilla que podemos preparar tanto con fruta en almíbar o en su jugo como con fruta natural. ¡Les encantará!
Huevos fritos de fruta rellenos de queso
Ingredientes (por cada huevo):
- 1/2 melocotón
- 1 rodaja de piña
- 1 cucharada de queso crema (tipo Philadelphia)
- Sirope de chocolate
- Opcional: nata montada
Preparación:
Rellenar cada mitad de melocotón con una cucharadita de queso y poner sobre la rodaja de piña. Servir sobre un plato rallado con sirope de chocolate. Si lo preferís, podéis servir también acompañado de nata montada.
Puré de patata con forma de pera

El puré de patata es un acompañamiento estupendo que gusta a casi todo el mundo. Pero si eres de esos que piensa que el puré de patata es más aburrido que bailar con la hermana… ésta es tu receta! Es una idea muy sencilla y divertida, que además permitirá que los más peques puedan demostrar sus dotes culinarias… ¡es como hacer plastilina con puré!
Además el puré de patatas es muy recomendable para los niños: les resulta fácil de comer, es bajo en grasa, y tiene un gran contenido en hidratos de carbono… Acompañándolo con una ración de proteína y verdura, constituye un plato único estupendo.
Yo os propongo una receta de puré básica, únicamente con patata, agua y sal, pero por supuesto podéis preparar vuestra receta favorita… hace poco publicamos un puré de patatas con philadelphia sencillamente espectacular!
Puré de patata con forma de pera
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 45 minutos
Tiempo total: 55 minutos
Raciones: 4
Tiempo de cocción: 45 minutos
Tiempo total: 55 minutos
Raciones: 4
Ingredientes:
- 4 patatas peladas y cortadas en trozos grandes
- 1 taza pan rallado
- 1 pizca de sal y pimienta
- 4 rabitos de pera o manzana
- 4 hojitas de albahaca o perejil
Preparación:
Comenzamos preparando el puré de patata. Para ello, ponemos las patatas en un cazo, las cubrimos con agua y las ponemos a cocer durante unos 25 minutos, hasta que estén tiernas. Una vez cocidas, las escurrimos, las pasamos por un chino, salpimentamos y reservamos hasta que se enfríe el puré. Con las manitas bien limpias, cogemos 4 bolas de puré, las pasamos por pan rallado, y con las manos, les damos forma de pera, y las colocamos en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Horneamos durante 15 o 20 minutos en horno precalentado a 200ºC. Finalmente decoramos con los rabitos y las hojas, y servimos inmediatamente… veréis qué bien lo pasáis cocinando juntos!
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